miércoles, mayo 30, 2018

Las 5 claves para ser exitoso en el cultivo del tomate

Hoy les compartimos cinco consejos clave para tener cosechas más productivas en esta hortaliza de alto consumo mundial. En Bayer le apostamos a una agricultura moderna con productos innovadores y soluciones a la medida de los agricultores.

Por Julián Sánchez Castaño
Ingeniero Agrónomo Bayer*

El tomate es la hortaliza más importante cultivada en Colombia tanto en área como en valor del mercado, además es la más consumida. Durante el año 2016, se estimó que el consumo de tomate (fresco y procesado) fue de 13 kg/persona/año en Colombia.

Las siembras de tomate en Colombia se dan desde los 800 msnm hasta los 2400 msnm con diferentes tecnologías: a campo abierto con costos promedios de $30.000.000/ha, en semitechos con costos promedios de $48.000.000/ha, y en invernadero con costos por hectárea de $130.000.000.

Los cultivos protegidos (invernadero) de tomate obtiene los mayores rendimiento por unidad de área, su rendimiento puede alcanzar las 90 toneladas por hectárea.

Las 5 claves

Clave #1 Selección de la semilla:

Las siguientes son las variables que debe tener presente a la hora de escoger el material o variedad que debe sembrar:

  • Adaptabilidad del material y su lote, a la altura sobre el nivel del mar (influye la temperatura promedio)
  • Capital económico disponible que permite el nivel de tecnificación según el mercado que quiere atender (las exigencias del mercado destino son una variable importante: tenga en cuenta la distancia al mercado escogido, grado de maduración que exige, calidad y uniformidad de la cosecha).
  • El peso del fruto promedio de los tomates que exige el mercado escogido así: Indeterminados o chontos: de 180 a 220 gramos/fruto, Producción por planta de 4 kilos promedio. Milanos o Larga Vida: de 280 a 320 gramos/planta, 6 kilos producción por planta promedio.
  • Use siempre semillas certificadas por el ICA que le proveerán el máximo potencial genético de producción.

En Antioquia donde los suelos se encuentran entre 1000 msnm hasta 1700 msnm se recomienda sembrar  materiales como el Roble o el Libertador, entre 1800 a 2400 msnm los mejores materiales son Torrano, Calima o  Andino, los materiales chontos son especialmente recomendados en semitechos.

En el Valle del Cauca las siembras de tomate se ubican entre  los 1.000 msnm y los 1.700 msnm para el mercado de chontos, en este segmento los mejores materiales son Libertador, Roble o Carguero a libre exposición. De 1.700 a 2.200 msnm los materiales ideales son Andino, Calima o Vencedor y los tipos milanos son ideales para alturas desde los 1000 msnm hasta los 1.400 msnm; variedades como Magnate, Caroni o Platinum funcionan muy bien a campo abierto.

En el Eje Cafetero entre los 1.000 a 1.800 msnm el mercado prefiere chontos como Roble, Carguero, Bicentenario o  Andino  que se siembran en semitechos y Milanos larga vida; a partir de alturas de más 1.600 hasta los 2.200 msnm los materiales  Ichiban, Sheyla o Caroni se siembran bajo invernadero.

En Cundinamarca el mercado prefiere chontos como Roble, Libertador, Bicentenario o Calima en zonas desde los 1.400 hasta los 2.000 msnm a libre exposición y en milanos bajo invernadero. Materiales como Ichiban, Caroni, Monteroni se siembran en alturas desde los 1.400 hasta los 2.200 msnm

La zona de Boyacá prefiere materiales chontos a libre exposición como El Roble, Libertador y Sv 4401 y en invernadero se usan tipo Milanos como Ichivan, Caroni y Monteroni desde los 1.800 hasta los 2.400 msnm.

Clave #2 Trasplante y fertilización:

Parámetros de calidad de plántula: •Sanidad •Gran cobertura de raíces •Tallo firme y bien desarrollado •Altura correcta •Desarrollo vegetativo de acuerdo a las condiciones climáticas.

Del éxito de esta labor dependerá la productividad del cultivo. El tiempo promedio de germinación hasta el trasplante está entre los días 25 a 35 dependiendo de la zona: en zonas más cálidas 25 días y en zonas frías, 35 días. El objetivo es lograr un alto vigor de la plántula que se va a trasplantar al sitio definitivo.

El alto vigor de la planta lo da una correcta fertilización y una correcta selección del sustrato a utilizar para la germinación (Turba), un adecuado manejo hídrico y la sanidad de la plántula. Hoy existen muy buenos viveros que se encargan de esta etapa y venden la plántula con muy buen vigor y por tanto la clave será el momento justo del trasplante, en ese momento se recomienda el baño de protección: un tratamiento que se le realiza a las plántulas para que resistan fácilmente el trasplante y logren un establecimiento definitivo en campo. En esta fase la planta es muy susceptible a marchitarse debido a problemas causados por hongos, bacterias y  plagas en el follaje como prodiplosis, trips y mosca blanca principal transmisor de virus. 

Lograr 30 días libres de mosca blanca y de insectos chupadores permite tener una producción libre de virus.  Adicionalmente la sanidad radicular que se logra con esta práctica se va a reflejar en una mejor nutrición, plantas con mayor vigor, mejor anclaje y más productividad.

Para el baño de protección recomendamos elaborar una mezcla del fungicida Prevalor 1,5 cc/litro en agua, con el producto biológico Rhapsody 2,5 cc/litro de agua y el insecticida Confidor 1 cc/litro de agua al  momento del trasplante (puede ser en la misma bandeja como viene del vivero). Esta protección a la plántula se puede reforzar con un drench al suelo en el campo, 10 días después del trasplante, usando 50 cc de la misma mezcla por planta.


 

Clave #3 Labores culturales

De esto depende el buen desarrollo del cultivo según las densidades de siembra escogida.  Existen básicamente dos formas para ubicar las plantas dentro del cultivo. La más utilizada es mediante surcos individuales en lotes en campo abierto o en semitechos y la otra es en surcos dobles, esta última técnica se usa en invernaderos para favorecer las labores. Las medidas de siembra más usadas son 1,5 m entre surcos x 0,4 m entre plantas, para lograr una densidad de 16.600 plantas por ha.

Otra labor determinante y definitiva es la poda y deschupone. En la poda de formación se decide el número de tallos que va a tener la planta (uno o dos) y la segunda poda, la de yemas o chupones, se debe realizar permanentemente durante todo el ciclo.

La decisión de dejar uno o dos tallos productivos es según el mercado escogido y para  mejorar el  calibre (tamaño) y producción.  Un solo tallo permite obtener mayor calibre y mejor calidad del fruto. Con dos tallos se obtiene mayor producción, con menor calibre de frutos.

Para el control de las malezas recomiendo realizar un control integrado que combina un herbicida pos emergente como Finale en dosis de 1,5 Lt/ha y un control manual o con guadaña. Es importante iniciar el cultivo sin competencia de malezas, para lograrlose puede realizar una aplicación15 días después del trasplante con el herbicida pre emergente Sencor en dosis de 600 a 800 cc/ha.

Clave #4: Manejo integrado de plagas y enfermedades:

El cultivo del tomate es atacado por una gran variedad de plagas y enfermedades entre las cuales se encuentran el gusano pasador, la mosca blanca y la prodiplosis ó caracha. Las principales enfermedades que lo afectan son la gota, botritys y la peca bacteriana; para el manejo de todos estos problemas es muy importante

1. Diagnosticar correctamente el problema

2. Escoger muy bien el producto a aplicar y que tenga el  registro ICA

3. Usar la dosis recomendada en la etiqueta

4. Usar el equipo de aplicación en buen estado

5. Acoplarle a la máquina la boquilla adecuada para la fumigación.

6. Realizar la aplicación correctamente logrando un buen cubrimiento y de manera oportuna.

A continuación encuentran las soluciones del  portafolio Bayer para cada uno de estos problemas:


Clave #5 Fertilización:

Para ofrecer los nutrientes esenciales a la planta se debe de considerar:

  • Fuente correcta del fertilizante
  • Dosis correcta
  • Época correcta
  • Lugar correcto.

La clave de la fertilización será siempre un análisis de suelo, el cual nos muestra los contenidos disponibles en el lote de los diferentes nutrientes o elementos minerales. Con esta información sumada a las  necesidades metabólicas del cultivo en las diferentes  etapas fisiológicas, decido cuánto  debo  adicionar en fertilizantes químicos y/o  orgánicos para permitir  alcanzar el potencial genético de producción.

La siguiente tabla muestra la extracción en Kg/Ha para una producción de 60 Toneladas.

                

Como ya lo mencioné, con el análisis de suelo sabremos  los contenidos de estos nutrientes claves y así podemos dar una recomendación precisa y eficiente  tanto del tipo de fertilizante como la cantidad requerida en cada etapa del cultivo.

Una buena práctica siempre será la fertilización foliar como complemento y en especial para suplir al cultivo de nutrientes menores como Zn y B. Para realizar este manejo tenemos alternativas muy interesantes en nuestro portafolio según la etapa fisiológica: Wuxal tapa roja en el proceso de levante, Wuxal tapa verde para mejorar calidad y Wuxal tapa negra en la etapa de cuajado y maduración, todos en dosis de 500 cc por caneca de 200 litros.


¡Esperamos que encuentren muy útil esta guía y 5 claves del éxito en el cultivo del tomate! Si tienen dudas, escríbannos o llámennos a las líneas de Bayer en Colombia:

Vea las 5 claves en el cultivo de tomate en el canal de Youtube de Bayer Andina: https://www.youtube.com/watch?v=9M3anFDD2lo&index=5&list=PLPimSCqh9z-zUEWSpSrWT0kxDLH_VBgOM&t=0s

Correo electrónico: contacto.bayerandina@bayer.com

Línea telefónica: 018000-122937

*Julián Sánchez  Castaño es Ingeniero Agrónomo de la Universidad de Caldas, Magister (c) en Producción Hortofrutícola de la Universidad de Almería (España y del Intagri (México) con 19 años de experiencia en cultivos de café, tomate y frutales de clima cálido.

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