jueves, diciembre 13, 2018

Las 5 Claves de éxito en el cultivo de arveja

Tener éxito en el cultivo del arveja es posible si se siguen las recomendaciones de un agrónomo, estas son las recomendaciones del ingeniero Jorge Ramírez, experto en arveja en Bayer.

La Arveja, pisum sativum L. es una leguminosa que en Colombia ocupa el segundo lugar en importancia después del frijol, su consumo se hace en forma fresca, en grano o enlatada. Es un alimento de alto valor nutricional por contener 6,3 % de proteína en arveja verde y 24,1% de proteína en arveja seca, contiene además carbohidratos y es fuente de fibra y vitaminas A,C y B.

Según el DANE-ENA, en el año 2016, en Colombia se sembraron 31.376 hectáreas con una producción de 129.894 toneladas de arveja en verde para un rendimiento promedio de 4,1 toneladas por hectárea. El consumo percapita de arveja en Colombia es 1,48 kilos año. La arveja se cultiva en 14 departamentos, Nariño, Cundinamarca, Boyacá y Tolima son los mayores cultivadores representando el 88% del área sembrada

Hay dos sistemas de producción de arveja, la siembra rastrera sin tutor y el sistema con tutor, denominada comúnmente como colgada, con mayores costos donde el tutorado representa el 52% del costo total  de producción pero se obtienen altos rendimientos y mayor calidad de producto que justifica su inversión.  

Clave # 1: Condiciones de clima y suelo.

El cultivo de arveja se desarrolla bien en los pisos térmicos fríos y medios con alturas sobre el nivel del mar entre 1.800 2.800 metros, temperatura promedio entre13°C y 18°C. Para el adecuado establecimiento del cultivo se recomienda terrenos con buen drenaje para evitar encharcamientos donde solo se desarrollan platas raquíticas con amarillamiento prematuro y poca capacidad de carga. El requerimiento hídrico es de 250 a 380 milímetros de agua con mayor demanda en las etapas de crecimiento y floración. Se requiere preferiblemente suelos sueltos, profundos, con buen contenido de materia orgánica y pH entre 5.5 y 6.8.

Realice con tiempo el análisis de suelo para planear la fertilización óptima y si es necesario encalar, esta labor se debe hacer  mínimo 6 semanas antes de la siembra

Clave #2: Semilla y Siembra.

Para asegurar el máximo rendimiento en el cultivo es fundamental el uso de semilla certificada o seleccionada ofrecida por entidades como Fenalce  donde su proceso de producción es dirigido y supervisado por especialistas en semillas, no tiene mezclas de variedades ni elementos contaminantes y son tratadas para garantizar su conservación y evitar la presencia de plagas y enfermedades, de lo contrario, el uso de semillas de las siembras anteriores o mercado local siempre tendrá bajos rendimientos.

La variedad de mayor área sembrada es la santa Isabel, sin embargo universidades y centros de investigación han entregado desde el año 1995 nuevas variedades mejoradas aptas para cada región con resistencia a enfermedades y alto rendimiento productivo como la variedad Sindamanoy, San Isidro, Andina, Alcalá, Sureña y Vizcaya entre otras. El rendimiento promedio es de 3.000 a 7.000 kilos por hectárea de vaina verde y de 800 a 1200 kilos por hectárea en grano seco.

En el sistema de cultivo con tutor, se utiliza distancia entre surcos de 1,20 metros, y de 10 a 20 centímetros entre plantas con 1 o 2 semillas por sitio. La cantidad de semilla requerida  por hectárea es de 30 a 40 kilos.   

Para establecer el tutor se requiere aproximadamente 2.000 varas para colocarlas a lo largo de los surcos  cada 4 a 5 metros. La primera colgada se realiza 30 días después de la siembra, también se hace la labor de encanastillada que consiste en colocar fibra de polipropileno a lo largo de los surcos, a lado y lado de las plantas, la primera se hace a 30 centímetros del suelo y posteriormente cada 20 o 30 centímetros, dependiendo del desarrollo del cultivo, para esta labor se requiere aproximadamente de 146 conos de fibra de polipropileno.

Clave # 3: Fertilización.

Se debe hacer previamente un análisis de suelo para saber la disponibilidad de nutrientes, definir la cantidad y tipo de fertilizante  y correctivos  para aplicar. Para una producción de arveja de 4 a 5 toneladas de vaina verde por hectárea el cultivo extrae del suelo 125 kilogramos de Nitrógeno, 30 kilogramos de Fosforo y 75 kilogramos de Potasio, además requiere de 65 a 100 kilogramos de Calcio y 13 kilogramos de Magnesio por hectárea.  Como generalidad en lotes sin análisis de suelo se aplica al momento de la siembra 4 bultos de fertilizante químico 10-30-10 y a los 40 días se aplica 6 bultos de 15-1-5-15.

Clave # 4:  Manejo fitosanitario.

Los primeros estados de desarrollo y posteriormente la etapa de floración y llenado de vaina son los momentos más críticos de la competencia de malezas, por esta razón el primer control de malezas se hace en presiembra y ya instalado el cultivo los controles se inician dos semanas después de la emergencia.

La primera plaga que se presenta en el cultivo es el gusano de la semilla que son larvas de moscas que perfora los cotiledones, mata el embrión, afectando la germinación. Simultáneamente aparecen los trozadores o tierreros que son larvas de polillas de hábitos nocturnos que se alimentan inicialmente de raíces y posteriormente trozan los tallos causando la muerte de la planta.

El barrenador del tallo de la arveja son larvas de moscas que afectan los tallos desde la emergencia de la planta hasta la floración, ocasionando amarillamiento y secamiento total de la planta antes de la producción de las vainas.

Los Trips son insecto con doble aparato bucal raspador – chupador, se reproducen en condiciones de verano, se ubican y protegen dentro de las flores ocasionando su caída o la producción de frutos deformes.

Las principales enfermedades son Ascochyta pisi que reduce el rendimiento entre 20% y 50%, deteriora la calidad de la vaina y el grano, puede presentarse desde los primeros estados de desarrollo del cultivo  afectando principalmente el tercio inferior y medio de la planta. En las hojas son lesiones con anillos circulares de color café oscuro, en los tallos las manchas son alargadas y se localizan sobre los nudos, en las flores rodea el sépalo y puede causar su caída, en las vainas las lesiones son manchas redondas con borde más oscuro que pueden llegar a afectar el grano.

Antracnosis. Es una enfermedad devastadora, ataca hojas, tallos y vainas, son lesiones irregulares de color ladrillo, su incidencia es mayor en tercio superior de la planta y más intenso en tallos y vainas, puede reducir los rendimientos hasta el 30%

Mildeo velloso – peronospora. Es una enfermedad frecuente en épocas húmedas y en cultivos densos que puede causar pérdidas hasta el 100%, los síntomas inician con manchas amarillentas irregulares en el haz de las hojas bajeras y en el envés aparece un crecimiento algodonoso de color blanco y luego purpura y gris.

Mildeo polvoso – oídio – cenicilla. Puede causar pérdidas entre 20% y 50% se presenta en temporadas secas y veranos prolongados. Es un polvillo blanco que cubre el haz de las hojas y la superficie del tallo, en las vainas las lesiones tiene apariencia de color azul y forma de estrella, la enfermedad ataca desde el tercio inferior de la planta.

Botritis – moho gris.  Afecta principalmente las flores que se pegan a la vaina donde se forman lesiones de color gris y café oscuro, causando malformaciones, también se observa daños en los bordes de hojas tiernas.

Fusarium. Es la enfermedad de mayor impacto donde las pérdidas pueden estar entre 50 y 100% es un hongo que puede vivir en el suelo por varios años, se observa parches grandes de plantas amarillas que pueden morir. El amarillamiento se inicia desde el tercio inferior y va ascendiendo hasta cubrir toda la planta. A lo largo de la parte interna del tallo se observa un enrojecimiento.

Bayer tiene actualmente varias soluciones con registro para el control de enfermedades y plagas en el cultivo de arveja entre los que se destaca los fungicidas Trivia (1,2 – 1,8 Kg/ha) Fitoraz (1,5 - 2 Kg/ha) y Consento (1.5 L/ha ) para el control de mildeo velloso o peronospora; Luna Tranquility (0,6 L/ha)  para control de Botritis y el insecticida Connect (0,45 L/ha) para el control de barrenador.

En el uso del control químico se debe tener en cuenta que los equipos de fumigación estén en perfecto estado, usar el equipo de protección, seguir las recomendaciones de la etiqueta y entregar a campo limpio los envases ya utilizados.

Clave #5: Cosecha.

La cosecha se hace en dos a tres pases donde el primero representa aproximadamente el 70% de la cosecha total. la arveja debe reunir los siguientes requisitos de calidad: vainas enteras, sanas sin daños causados por enfermedades, insectos o causas físicas, turgentes, crocantes al partir, sin residuos de tierra o material extraño, libre de humedad externa y sin olores extraños.

Si la cosecha se hace  para el mercado tradicional e informal se utilizan empaques de fique de 50 kilos que ocasiona problemas de calidad, alta temperatura y daños físicos en su interior que disminuye la vida útil a dos o tres días. Opuesto a estas condiciones está el mercado especializado  con aplicación de normas técnicas de calidad y empaque en canastas plásticas con mejor aireación y disminución de daños físicos que unido al uso de cadena de frio puede prolongar la vida útil a 15 días, según ensayos realizados por Fenalce. El mayor consumo de arveja es hacia el interior y sur del país mientras que la región de menor consumo es la costa atlántica.


Por Hervey H. Barrero C.    

Jorge Orlando Ramirez     

 

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